Google contamina un 50% más debido al uso de su inteligencia artificial

Google contamina un 50% más debido al uso de su inteligencia artificial

Google, el gigante tecnológico detrás de la IA conocida cómo Gemini, ha visto cómo sus emisiones de carbono han aumentado un 48% en los últimos cinco años, alcanzando los 14.3 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) en 2023.

Este incremento se debe principalmente al consumo de energía que requieren los centros de datos de la empresa para procesar las vastas cantidades de información que alimentan sus modelos de IA.

Consciente de esta problemática, Google ha establecido el ambicioso objetivo de alcanzar cero emisiones netas en todas sus operaciones para el año 2030.

Para ello, la empresa está implementando diversas medidas, como el uso de energías renovables en sus centros de datos, la optimización del consumo energético de sus infraestructuras y la inversión en tecnologías más eficientes.

El caso de Google no es único. Otras grandes tecnológicas como Microsoft también han reportado un aumento en sus emisiones de carbono debido al uso de la IA. Y por supuesto OpenAI con ChatGPT tampoco se queda atrás.

Esta situación pone de manifiesto la necesidad de que la industria tecnológica desarrolle modelos de IA más sostenibles que minimicen su impacto ambiental, ya que a este paso muchos expertos consideran que los daños al medio ambiente serán irreversibles.

A pesar de estos datos preocupantes, otros expertos aseguran que la IA tiene el potencial de ser una herramienta poderosa para combatir el cambio climático. Por ejemplo, puede ser utilizada para desarrollar sistemas de energía más eficientes, optimizar el uso de recursos naturales o predecir eventos climáticos extremos.

Sin embargo, aún estamos lejos de aprovechar estas funciones con lo primitiva y contaminante que es esta tecnología.

El reto está en encontrar un equilibrio entre el desarrollo de la IA y la protección del medio ambiente. La industria tecnológica, en colaboración con gobiernos y organizaciones, debe trabajar para garantizar que la IA se utilice de manera responsable y sostenible.

Por otro lado, también es posible regular su uso y desarrollo, porque no son pocas las empresas las que están buscando poseer su propio modelo generativo.

Post a Comment

#SIGUENOS EN INSTAGRAM